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Bullmastiff y Mastiff, los dos Magnificos


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Razas y la cría

 
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Baudin

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MensajePublicado: 25/09/2010 19:36
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Por: Christina de Lima-Netto.

A pesar de su gesto serio y concentrado, de su imponente aspecto, de su enorme talla y de la seguridad que emana de su actitud y su gesto, he aquí dos razas de "primos-hermanos" que destacan, sobretodo, por su singular talante de auténticos gentleman del mundo canino.
.Su historia reciente se escribe con ciertos paralelismos y difícilmente puede hablarse del Bullmastiff sin mencionar al Mastiff y viceversa.
En estos páginas vamos a conocer a dos gigantes espectaculares que, por encima de cualquier otra característica, llaman la atención por su caballerosidad y dignidad, que les hace únicos, y especialmente atractivos a los ojos de cualquier buen aficionado a los perros
Tratar de poner fecha al nacimiento de una raza como hoy la conocemos, resulta harto difícil tanto mas que la autentica selección realizada por el Hombre para obtener perros de unas ciertas características, morfología y personalidad, en base a unos criterios impuestos por la ciencia genética, es un hecho mas bien reciente. Sin embargo no resulta un despropósito afirmar que los ancestros mas remotos del Bullmastiff y del Mastiff --indudablemente comunes a ambas razas porque su grado de parentesco es muy cercano, como-- se remontan a muchos siglos atrás dado que en culturas tan lejanas como las de la Asia primitiva, ya existieron perros de características

parecidas a las de los ejemplares modernos que hoy contemplamos por las calles de ciudades y pueblos o en los "rings" de las más diversas Exposiciones caninas de Belleza, en casi cualquier parte del mundo.
LA REDACCIÓN DE LOS PRIMEROS ESTANDARES
Pero sin querer marear al lector con datos históricos pasados y con el genuino afán, si, de darle a conocer dos razas muy especiales e interesantes, voy a centrarme casi exclusivamente en escribir una "historia abreviada" que se remonte fundamentalmente a este siglo, a partir de la fecha de redacción de los primeros estándares, dictados por la experiencia de los criadores pioneros en una selección moderna y acorde con los propósitos para los que, desde entonces, han sido concebidos. de me permito, sin embargo, sugerir a quien esto lee que, para obtener un conocimiento exhaustivo de ambas razas, esta ya disponible en el mercado español, portugués e iberoamericano, una nueva y extensa obra escrita originalmente en castellano y titulada "EL GRAN LIBRO DE LOS BUUMASTIFF y MASTIFF", de mas de cuatrocientas paginas de texto e ilustrada con doscientas fotografías, en la que hallaran respuesta todas las cuestiones que de la lectura de este articulo, tan condensado por la falta de espacio, pudieran derivarse con respecto a estos "dos magníficos".
Dicho esto, comencemos a centrarnos.
La primera vez que el mundo anglosajón empleo el termino "Mastiff" para definir un tipo (aun no una raza) de perro de gran tamaño, fue en el siglo XII, durante el reinado de Enrique II, fundador de la dinastía Pantagenet; el origen de la palabra no esta nada claro y de hecho son tantas las teorías que merecerían por si mismo un tratado etimológico, pero de lo que no hay ninguna duda es de que durante los siguientes setecientos años, la palabra sirvió para meter en un mismo saco a la gran mayoría de perros corpulentos que destacaran por su destreza en la guarda, en la guerra o en la pelea contra otras bestias, independientemente de su talla lo que explica que no existiera en ningún momento un criterio especifico que determinara que tales "Mastiff" tuvieran que mostrar ciertas características y rasgos comunes entre si, ni muchísimo menos. Con el transcurrir del tiempo, algunos de esos "Mastiff" empezaron a tomar otros nombres mas específicos como por ejemplo "Bull Dog" (perro de toros) dado que, debido a una cada vez mayor especializaci6n, comenzaron a ser empleados en la pelea de toros --aunque en honor a la verdad he de apuntar que esos primitivos Bull dogs era mucho mas corpulentos que los simpáticos (y sin embargo deformes) ejemplares de hoy día--, mientras que otros, en función de su mayor o menor talla, sencillamente fueron denominados large/ o small/" (grandes o pequeños) "Mastiffs". y si las tallas variaban enormemente entre unos ejemplares y otros, también lo hacia el peso que iba desde las poco mas de 40 libras hasta las 100-120 mientras que el color del manto era casi tan variado como el del arco-iris y los había leonados, bicolores, tricolores o atigrados, blancos, negros, grises, rojos, arena, de pelo corto, largo, duro, suave, lanoso o sedoso, con un enorme collar blanco o sin el, con una gigantesca marca blanca sobre el pecho que se alargaba hacia el bajo vientre o sin esta, de orejas plegadas o inhiestas, con el morro ancho y chato o estrecho y alargado; en una palabra, un autentico popurrí... como así queda de manifiesto en las muchas referencias escritas y pictóricas de distintas épocas y lugares.
LA LEYENDA
Incluso la tan traída y llevada leyenda de los antiguos Mastiff de "Lyme Hall", de la que echamos mano casi todos los autores en un momento u otro de nuestros trabajos, que hace referencia a los ejemplares descendientes de la valiente hembra que acompaño en su lecho de muerte y luego, también, en el cortejo fúnebre, a Sir Piers Leigh, su propietario --no olvidemos que en esos años los nobles se hacían acompañar en la guerra de sus fieles perros, adiestrados para la lucha cuerpo contra cuerpo contra los escuderos de sus contrincantes cuando no contra otros perrazos de similares características, que luchaban en el bando opuesto y también, enseñados a tratar de derribar de sus monturas al enemigo, que una vez en el suelo se veían incapaces de retomar la cabalgadura debido al tremendo peso de sus armaduras--, quien había resultado mortalmente herido en la Batalla de Agincourt en 1415, durante el reinado de Enrique V y tuvo una importancia decisiva dentro de la denominada "Guerra de los Cien Años" que enfrento durante casi un siglo a ingleses y franceses, siendo luego narrada con máximo detalle y maestría por el brillante Shakespeare en su tetralogía dedicada a los reyes ingleses de la época; perra esa que se dice parió, ya de regreso a Inglaterra, la camada que supuestamente dio origen a una autentica saga de la que descenderían los todos los Mastiff modernos. Sin embargo esta historia esta llena de lagunas y contradicciones y resulta mas que cuestionable en todos los aspectos y, lo que es aun mas significativo es que, con el tiempo se ha sabido que esos ejemplares de "Lyme Hall", supuestamente tan puros y de tan antigua alcurnia, no eran mas que un buen montón de mestizos de toda clase y condición, que con el tiempo llegaron a desaparecer y hubieron de ser sustituidos por ejemplares de características quizás similares pero de sangre y procedencia bien distinta, con tal de mantener viva la hermosa leyenda...
y si las referencias del Pasado con respecto a los Mastiff son tan poco creíbles lo que luego ocurriría con el Bullmastiff no es mucho mas alentador, porque la confusión existió igualmente durante varios siglos, dado que algunos historiadores pretenden que los "small Mastiff" o los primeros "Bull Dog" eran sus antepasados, mientras que otros opinan que se trata de un perro totalmente moderno que no tuvo cabida en el elenco de las razas caninas hasta el segundo cuarto de este siglo. De ahí que el propio Stonehenge, ante tanta confusión, citara en su obra "Dogs of the British Isles" publicada en 1878 a un tal Capitán Grainger, quien habría dejado escrito anteriormente que “...al cruzar el bulldog con el Mastiff , simplemente combinamos dos razas que, hace tan solo un siglo, eran idénticas [...] la mandíbula ligeramente prognata [. ..], hocico corto y cráneo cuadrado…" en clara referencia a esos ejemplares que por sus especiales características morfológicas, ya entonces comenzaban a llamarse "bull-crossed-mastiff" (o sea "bulldog cruzado con Mastiff"), ("Bull con Mastiff") cuando no mas abreviadamente “bull-and-Mastiff" o mas abreviadamente aun Bull-Mastiff
En el año 1883 se constituyo el Old English Mastiff Club en Gran Bretaña con la intención de, de una vez por todas, acabar con las enormes confusiones en cuanto al tipo y morfología de los grandes perros de presa que, a pesar de tener tipos tan distintos entre si, quedaban englobados bajo la denominación común de "Mastiff", sobretodo porque lo que si tenían en común unos y otros era su gran tamaño, para lo que, ese mismo año se redacto el primer estándar autorizado de la raza, patrocinado por los propios fundadores de dicho club, muchos de los cuales eran, además, acreditados miembros del también recién estrenado Kennel Club británico. El trabajo de estas personas tuvo tal trascendencia y relevancia que incluso hoy en día, con ligerísimas modificaciones, continua vigente un estándar muy similar al entonces redactado, que es valido no solo en su país de origen sino en todos aquellos que se rigen por la F.C.I. (Federation Cynologique Internationale), entre los que se cuenta España y también en aquellos otros anglófilos. De hecho, ese mismo estándar fue pocos años mas tarde exportado a los EE. UU. y adoptado casi íntegramente por el Mastiff Club of América, que a lo largo de ya mas de cien años apenas ha introducido unas modificaciones puntuales referidas, sobretodo, al movimiento.
En cuanto al Bullmastiff, que unos ya llamaban casi como tal pero que muchos otros y para evitar la confusión con su primo-hermano el Mastiff, dieron en llamar "Gamekeeper " s Night Dog" (Perro nocturno del guardabosques) o simplemente "Night Dog" (perro de noche), hubo de esperar aun unos años hasta que, finalmente, en 1924, fue reconocido como raza por el Kennel Club y vio aceptado por esta asociación su propio estándar oficial. Desde su redacción --hace ya mas de setenta años-- tampoco este estándar se ha visto substancialmente modificado ni en Inglaterra ni en el resto del mundo, aunque en este momento existe un movimiento que esta cobrando cada vez mayor fuerza, encabezado por los mas prestigiosos jueces británicos especialistas y por los criadores de mayor renombre en su país de origen y tutelado por el "Breed Councill o Consejo de Cría, tendente a introducir ciertos cambios --por otra parte absolutamente necesarios-- relacionados con el carácter, la proporción de la cabeza y el cráneo, la forma y aspecto de los ojos, los defectos en la boca, dentadura y mordida, las proporciones referidas a los cuartos anteriores y posteriores ya la longitud de las patas delanteras y traseras, los defectos en el dorso y las angulaciones, la longitud de la cola y su incorrecta posición, el movimiento, el color de manto y el aspecto y proporción de la mascara y la proporción referida a la talla, con el único objetivo de hacerlo mas claro a los ojos de todos y evitar las confusiones que tantas veces pueden derivarse de una interpretación mas o menos subjetiva de ciertos conceptos por parte de los propios criadores y, también, de quienes tienen la responsabilidad de juzgar los ejemplares que les son presentados en las Exposiciones. En este sentido aprovecho para decir que seria muy deseable que una vez introducidos todos estos cambios en el estándar británico, queden rápidamente reflejados en el estándar que rige en nuestro país, que buena falta hace.
Indudablemente, la redacción de los dos estándares primitivos, significo la consolidación definitiva de los primeros criterios de crianza selectiva y, por ende, una cada vez mayor definición y separación entre si, de ambas razas, que pasaron a ser perfectamente diferenciadas por una serie de características y rasgos que necesariamente dejaron de ser comunes, como la talla y el peso, la morfología y el tipo --aunque en lo que a carácter, personalidad y comportamiento se refiere continuaron y continúan yendo de la mano-- y desencadeno un proceso de afianzamiento tendente a mejorar cada vez mas las líneas de sangre en las que a partir de ese momento debían basarse los distintos programas de cría, que estaban en manos de personas auténticamente comprometidas con cada una de las dos razas.
CAMBIO DE PAPELES
Pero con lo que quizás no se contó entonces fue con el hecho de que los "nuevos" Mastiffs, animales de tan gran tamaño y volumen, iban a dejar de ser "útiles" en una serie de menesteres como el tiro de carricoches y carrozas o la guarda, que los habían hecho imprescindibles en la Sociedad moderna toda vez que aquella otra ocupación para la que habían sido mayoritariamente empleados hasta pocos años antes, junto a su primo-hermano, la pelea, había sido prohibida en las Islas, ni tampoco se tuvo en cuenta que precisamente ese primo-hermano, mas manejable, atlético y dinámico --precisamente por tener algo menos de peso y talla-- le iba a ir paulatinamente sustituyendo en todos los terrenos; tan es así que si en 1871 en el Crystal Palace de Londres, se inscribieron en una exposición canina 63 ejemplares de Mastiff, apenas veinticinco años mas tarde, cuando el catalogo mostraba la nada desdeñable cifra de 1,200 inscripciones en total, no figuraba entre ellas ni un solo Mastiff, como si una fulgurante estrella se hubiera extinguido para dar lugar a otra, no menos brillante, como si se hubiera producido un cambio de papeles.
Comenzó así la primera época dorada de los abuelos del Bullmastiff moderno; una asociación de Guardabosques (que no lo olvidemos, en esa Inglaterra que quería ser moderna pero que no había dejado atrás del todo su autentico y primitivo carácter feudal en donde los nobles terratenientes eran auténticos virreyes en sus enormes territorios y propiedades y sus Guardabosques hombres poderosísimos que imponían a capa y espada las leyes de sus señores) denominada "The Keeper's Kennel Associatíon" decide, allá por 1900, devolver al "Gamekeeper' s Night Dog" su gloria pasada y organiza una serie de convocatorias entre sus miembros, para realizar demostraciones del valor y poderío de sus ejemplares. Entre todos los perros que participaron en estas celebraciones, destaco uno de nombre "Thorneywood Terror", de manto atigrado, propiedad de William Burton que una y mil veces demostró su fortaleza, derribando a cualquiera que se le pusiera por delante --hombre o bestia-- a pesar de estar, siempre, convenientemente abozalado. Hay quienes afirman que se trataba de uno de esos "small Mastiffs" pero lo cierto es que ha pasado a la Historia como el autentico fundador de la que escasamente un cuarto de siglo mas tarde seria conocida a todos los efectos como raza Bullmastiff.
UNA TERRIBLE CRIBA
A partir de ese momento y tal vez con la ayuda de la prensa que divulgo a diestro y siniestro las hazañas de aquel autentico terror de perro, los "Night Dog" empezaron a ser empleados en distintos menesteres, muy especialmente como perros policía y de guarda, no ya en las vastas propiedades de los grandes señores, sino en ciudades y pueblos, en minas, fabricas, puertos, estaciones de ferrocarril, etc.
Luego del reconocimiento oficial de la raza Bullmastiff, esta se puso nuevamente de moda entre los aristócratas, que se jactaban de criar grandes ejemplares que presentaban a Exposiciones, lo que contribuyo de manera definitiva a ponerlos de moda. El Duque de Gloucester y el Marques de Londonderry, dos de los grandes títulos directamente emparentados con los Windsor, fueron algunos de las celebridades europeas que poseyeron varios Campeones, como también muchos artistas y deportistas de renombre.
El Mastiff no quiso quedarse atrás y personajes como el matrimonio Korda Jr., pasearon por todas partes a sus impresionantes ejemplares, lo que también resulto decisivo para evitar que cayeran en el olvido estos colosos del mundo canino.
Pero las cosas no siempre fueron todo lo bien que cabía esperar para las dos razas y muy especialmente para el Mastiff que, como acabamos de ver, hubo de ceder la primacía a su "primo-hermano" el Bullmastiff por las razones ya esgrimidas.
Para colmo de males las dos razas hubieron de pasar, con menor o mayor fortuna, por la terrible criba que supusieron no una sino dos grandes Guerras Mundiales en la primera mitad de este siglo; dichas contiendas marcaron necesariamente un "antes y un después" en la historia de Mastiffs y Bullmastiffs, de la que solo los segundos salieron verdaderamente fortalecidos, mientras que los primeros sobrevivieron muy a duras penas y solo gracias al esfuerzo de unos pocos aficionados que hicieron lo imposible e incluso lo "inconfesable" (como realizar toda clase de cruces mestizos, con ejemplares de otras razas incluidos los propios Bullmastiffs) por mantenerla a flote contra viento y marea y aun a pesar de todas las vicisitudes que tuvieron que sortear durante casi cuarenta años, antes de que pudieran respirar --finalmente- hondo y ver recompensados sus esfuerzos mediante el asentamiento de unas nuevas líneas de sangre con las que seguir trabajando..
UNA DECISION PARA LA HISTORIA
Tan es así que al termino de la Segunda Guerra Mundial se podía afirmar sin paliativos, que el Mastiff estaba al borde de la extinción y si en 1933 se habían contabilizado un total de 164 registros, trece años mas tarde, en 1946, los pocos ejemplares que pudieron localizarse se contaban con los dedos de una mano y poco mas y, lo que era aun peor, la mayoría de ellos eran demasiado viejos para procrear. Se hizo necesario tomar una decisión drástica y establecer contactos con los pocos criadores norteamericanos, en un esfuerzo por importar ejemplares de allende los mares, por cuyas venas corría no obstante genuina sangre británica y no solo esto sino que incluso el O.E.M.C. ("Old English Mastiff Club") hubo de pedir permiso al Kennel Club para dar de alta como afijo sus propias siglas y poner en manos de algunos de sus mas antiguos y expertos socios la crianza de las primeras camadas nacidas bajo este, que significarían la paulatina y lenta, muy lenta, recuperación de la raza. Esta fue sin duda una decisión para la Historia.
El caso de los Bullmastiff fue más alentador e incluso después de la contienda había suficientes ejemplares en las Islas como para encarar el futuro con optimismo, como así fue de hecho.
Superadas todas las dificultades podemos decir, hoy por hoy, que ambas razas gozan de muy buena salud y que cada una de ellas cuenta con un buen numero de seguidores en todo el mundo, lo que ha permitido la consolidaci6n de varios programas de cría de enorme solvencia no solo a este lado sino también al otro lado del océano, dando lugar --además-- a una amplia demanda de cachorros que aseguran no solo su permanencia sino y sobretodo su futuro.

TAMAÑO Y PODERIO
Cabe preguntarse ahora ¿que les hace tan atractivos?
Lo primero que nos llama la atención cuando tenemos delante a un Bullmastiff o a un Mastiff, es sin, duda alguna, la sensación de seguridad que de ellos emana; uno y otro son perros tranquilos y equilibrados, de aspecto sereno y confiado y de mirada seria, escrutadora y profunda, que se nos mete dentro, como si trataran de analizar lo mas recóndito de nuestra personalidad. Inmediatamente después nos vemos cautivados por su enorme tamaño y poderío y, como no, por las tremendas proporciones de sus cabezas y por ese andar leonino que les confiere un aspecto aun mas imponente, si cabe. Finalmente y si todo lo anterior no ha resultado suficiente para cautivarnos --aunque lo dudo-- nos quedaremos boquiabiertos al comprobar la interrelación que se establece entre el perro y sus dueños y, todavía mas, la forma en que estos colosos tratan con los mas pequeños de la casa y muy especialmente con los bebes, porque resulta sorprendente ver a esos perrazos de unos 60-70 kilos en el caso del primero y de hasta 120 kilos, el segundo, actuar y moverse con toda delicadeza cuando se encuentran rodeados de niños pequeños o si salen a pasear con sus propietarios e inevitablemente encabezan el cortejo en el que la figura principal es un crío de pocos meses, cómodamente instalado en su cochecito.
Tan seguros como están de su sombra, son perros que raramente ladran y de hecho los criadores solemos esbozar íntimamente una sonrisa cada vez que unos recién-estrenados propietarios nos llaman preocupados porque a la edad de seis o siete meses, todavía no han oído ladrar a sus cachorros, antes de explicarles que eso es lo normal como lo es también que, si ladran reiteradamente, es imprescindible que les hagan caso pues sin duda alguna estarán tratando de avisar de que algo insólito o anormal esta ocurriendo. Otro dato a tener en cuenta es que su peso y envergadura les hace ser animales solo relativamente activos; agradecen los paseos por el campo y disfrutan como los que mas siguiente un rastro, correteando libres por entre matas y pedruscos, máxime si se trata de descubrir nuevas y variadas rutas cada vez, pero en la rutina normal de una casa, pasaran muchas horas en un duerme vela en el lugar de su preferencia --que, si se les permite, será el mas mullido sofá del salón o, en el jardín, una atalaya en zona de sol y sombra, desde la que controlar todos sus dominios-- sin apenas hacerse notar (salvo, quizás, por los tremendos ronquidos cuando están plenamente relajados).
Igualmente atractivo resulta el hecho de que Su pelo es muy fácil de mantener por lo que bastaran unas sesiones regulares de buenos cepillados, primero a contrapelo y luego en el sentido de este, preferentemente a diario y sino en días alternos, de unos 15-20 minutos de duración, para que muestren un inmejorable aspecto; el baño suele estar totalmente contraindicado salvo en condiciones excepcionales, dado que puede alterar el Ph de la piel y acabar produciendo incomodas dermatitis húmedas y, acto seguido, un desagradable y persistente mal olor que, de la otra manera, nunca llegarían a padecer, tanto mas que si algo caracteriza a ambas razas es precisamente el hecho de que, en condiciones normales de higiene y mantenimiento, no desprenden ningún tipo de olor corporal.
ESCASAMENTE DESTRUCTIVOS
Por si todo esto fuera poco, a la hora de atraer a cada vez más aficionados, esta el hecho de que, incluso de cachorros son escasamente destructivos; la explicación es muy simple. Son tan grandes y tan pesados incluso cuando apenas cuentan con tres o cuatro meses --un Bullmastiff pesara ya entonces sus buenos 20 kilos y un Mastiff, casi el doble-- que prefieren pasar gran parte del tiempo que otros congéneres dedican a arrasar con todo lo que se les pone por delante, a dormir ya seguir haciéndose cada vez mas grandes, porque es bien cierto que quienes disfrutamos o hemos disfrutado alguna vez de la compañía de uno de estos enormes cachorros, inevitablemente afirmamos antes o después que "crecen mientras duermen". y sin embargo y esto es muy de agradecer, aun a pesar de su corta edad son animales esencialmente limpios, que enseguida aprender donde deber ir a hacer sus necesidades, siempre que quienes tengan la obligación de enseñarles esos y otros aspectos de la vida diaria, lo hagan basando su relación de superioridad jerárquica en el mutuo respeto; me explico. Bullmastiffs y Mastiffs agradecen y acatan como los que más, la disciplina en todos los órdenes de su vida y la regularidad. Les gusta comer siempre a la misma hora, dormir siempre en el mismo sitio y aprender siempre de la misma manera y esto significa que sus dueños deben haber aprendido, a su vez, a no contradecirse jamás, a ser coherentes en todo momento y en todos los sentidos, a hacer ver que lo que hoyes blanco mañana continuara siéndolo y no se volverá ni beige ni gris y además deben ser capaces de un imprescindible auto-control, de tal manera que nunca dejen a la vista sus propias debilidades, pues estos perros gustan de respetar a sus propietarios tanto como ser respetados por estos. Estas sencillas reglas, si son acatadas por todos los miembros de la familia, harán que la convivencia con uno de estos canes resulte no solo agradable sino y sobretodo sumamente gratificante para todas las partes.
UNA AUTENTICA Y MEDITADA DECISION
Sin embargo no puedo omitir recomendar al lector que tenga muy presente, si a la vista de todo lo anterior, decide sumarse a la gran "familia" que constituimos todos aquellos que ya disfrutamos de uno o mas ejemplares de una u otra raza, que resulta esencial basar la elección de un hipotético cachorro de Bullmastiff o Mastiff en una autentica y meditada decisión. Indudablemente estos ejemplares tan especiales necesitan ser alimentados con productos de máxima calidad y por ende no excesivamente baratos, requieren un seguimiento veterinario especializado muy próximo y continuado especialmente durante la etapa de crecimiento (que se prolonga hasta casi los tres años de edad --y no estoy exagerando- ) lo que implica un gasto añadido importante para la economía domestica que no puede ser en ningún caso obviado, si realmente queremos disfrutar de ejemplares en optimas condiciones y --¿por que no admitirlo?-- no van a caber fácilmente en un coche diminuto, lo que implicara un nuevo y nada despreciable desembolso económico al que hay que su sumar el alquiler del apartamento en verano (pocos hoteles verán con agrado semejantes ejemplares "invadir" la recepción y menos aun serán los conserjes que se crean a pies juntillas que nuestros mejores amigos son educados, equilibrados y nada destructivos, pues indudablemente se tiende siempre a equiparar tamaño con peligro.
Volviendo al tema del crecimiento, estos enormes cuadrúpedos que, como antes he dicho, desplazan un inmenso peso incluso a corta edad, necesitan de mucho, muchísimo descanso diario, ~para que su desarrollo musculo esquelético no se vea comprometido --lo que tendría graves consecuencias para el adulto, entre ellas el posible desarrollo de la tan traída y llevada displasia de cadera, de la que tanto y tan alegremente se habla y tan poco se sabe-- y esto significa que durante los primeros años, además del seguimiento veterinario especializado, van a necesitar mas descanso que ejercicio; es decir que las horas de ejercicio diario tendrán que estar perfectamente controladas y medidas y esto implica que los propietarios tengan que ser especialmente cuidadosos en el manejo de esos "casi" sempiternos cachorros. Claro que a la postre, estos cuidados extra, se verán recompensados con el disfrute de la compañía de unos animales espectaculares por fuera y aun más espectaculares, si cabe, en cuanto a su personalidad.
Un último consejo. A la hora de adquirir un cachorro, no se precipite. Hable con todos los criadores posibles y procure que accedan a ponerle en contacto con propietarios de ejemplares por ellos criados; recabe de estos información de primerísima mano sobre su experiencia con la raza y con quien le proporciono su perro. En suma, busque y compare. y recuerde que estas razas tan especiales no se prodigan en el mercado como "gangas"; los ejemplares verdaderamente típicos, sanos y equilibrados de Bullmastiff y Mastiff suelen ser aquellos que se crían con esmero y responsabilidad y, como todo lo realmente bueno, se hacen esperar y desear.
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MensajePublicado: 26/09/2010 05:22
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Excelente el articulo! Lees esto y sin conocerlos personalmente, te enamoras de ellos..., mucho mas, con la habilidad y experto conocimiento de Christina y su relato tan sabio.
Gracias Baudin por compartir esto, que seguro es un tesoro para ti...
besito besito besito besito besito besito besito besito besito besito besito
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-Ukyo-

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MensajePublicado: 26/09/2010 12:48
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Gran artículo. Gracias por transcribirnoslo Baudin, la calidad en los escritos de Chris es incuestionable, y nos acerca mucho a la raza que crías.
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