SÓLO PUEDE SER UN PERRO. Tu perro es un animal con ciertas características: sólo puede entenderte si te comportas como otro perro. Él no tiene capacidad para portarse como un ser humano: tú sí la tienes para comportarte como otro perro. Tratarlo como si fuera un humano provoca problemas de comunicación y conflictos.
NO DEBE SER UN JUGUETE PARA LOS NIÑOS. Muchos perros sufren malos tratos de los niños con los que viven. Para evitar problemas mayores es aconsejable enseñar a tus hijos cómo deben tratar al perro. ¡La mayor parte de las víctimas de mordeduras de perro son los niños con los que conviven!
EVITA CAER EN LA TRAMPA MÁS COMÚN: LA HUMANIFICACIÓN DEL PERRO. Tu perro no tiene las mismas necesidades ni sentimientos que nosotros. No necesita que le pongas una silla en la mesa ni que le des de comer de tu mano. Es perjudicial para su salud tomar los mismos alimentos que nosotros. También lo es el esperar que el perro responda al trato que nosotros le damos como lo haría una persona: con gratitud y cariño. No debes interpretar el comportamiento de tu perro según nuestros criterios humanos. Por ejemplo: tumbarse boca arriba enseñándote la barriguita es un gesto de sumisión; no está diciéndote que se la rasques. Tu perro siempre interpretará tú comportamiento según sus criterios caninos. Cuanto más se parezca al comportamiento canino, mejor te comprenderá.
DEBES PENSAR COMO UN JEFE DE MANADA. Los perros tienen un fuerte sentido jerárquico. Por instinto, necesitan que en su manada haya un jefe. Cuando no lo hay, se ven obligados a asumir este puesto. De un perro hecho jefe de la casa se puede esperar cualquier tipo de problema: desobediencia, nerviosismo, mordiscos... Un jefe es un individuo fuerte, equilibrado y muy consecuente.
UN TRATO COHERENTE. Debes asegurarte que todos los que tratan con tu perro le permitan y prohiban las mismas cosas y usen las mismas órdenes que tú. De no ser así, lo confundiréis. Si uno de vosotros le permite algo que le gusta, mientras que otro se lo prohibe, podéis estar creando un conflicto serio.
LOS PERROS ENTRE ELLOS NO SE PEGAN. Por lo tanto insistimos en que nosotros tampoco debemos pegarles, ni con las manos ni con objetos, si queremos que nos entiendan correctamente.
SE CONSCIENTE DE QUE TU PERRO EMPIEZA A APRENDER EN EL MOMENTO EN QUE LLEGA A TU CASA. Aunque tú decidas no educarlo por pena o comodidad..., date cuenta de que él está auto-aprendiendo: algunas cosas que te interesan y otras que no (la mayoría). Muchas de estás son "enseñadas" inconscientemente por sus dueños.
NECESITA UN SITIO Y UN HORARIO. Dentro de casa debe tener un sitio suyo, una manta o una camita. Ahí debe descansar, y mientras esté en él debes dejarlo tranquilo. Su bebedero debe estar siempre en el mismo lugar. El sitio donde come debe ser el mismo también. Debe comer todos los días a la misma hora. Sus salidas deben ser muy regulares.
NECESITA CUIDADOS SANITARIOS DURANTE TODA SU VIDA. Su buena salud depende de ti. Hay muchos peligros que le amenazan. Cuanto mayor sea, más probable será que padezca algún problema. Un buen veterinario te podrá asesorar sobre todo lo relacionado con los cuidados que precise.
SER DUEÑO ES ALGO QUE SE DEBE HACER TODOS LOS DÍAS. No puedes dedicar tiempo al perro sólo cuando te apetezca, él estará esperandote todos los días de su vida. Si vive 12 años, serán 4380 días los que te necesitará. ¿Estás preparado para atenderlo bien durante tanto tiempo?
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Últimos comentarios
#3 - Farfalla - 22-03-2010 - 13:44h.
Sólo quería decir que efectivamente me he hecho un lío con esto de los lobos, el dominado es el que se tumba.
Y efectivamente, todo depende del contexto. Una caricia en la panza puede ser un premio u obedecer a una orden del perro dependiendo de cómo se llegue a ese punto.
Es muy interesante "pensar" como un perro, ayuda a ser coherente a la hora de actuar de forma correcta. Ahora que se algo más del tema gracias a su web y a muchas páginas sobre Etología canina, veo los errores que cometemos, los mensajes erróneos que trasmitimos a nuestros perros, cómo me someten mis propios perros porque les he permitido que lo hagan...
Tienen una web muy interesante y útil, no me canso de consultarla para entender mejor la relación perro-dueño y perro-perro.
Un saludo y muchas gracias.
Laura Treviño
#2 - Escuela canina Maya - 18-03-2010 - 19:49h.
Hola Laura,
Gracias por tu comentario,
Para empezar, entre lobos no hay ninguna duda, cada uno sabe perfectamente cual es el lugar de cada uno, y además, se entienden a la perfección en todo momento, algo que entre perro y dueño no suele ser así.
Aparte, ¿de dónde sacas tu lo que comentas, lo de que "el dominante se deja lamer panza arriba"?
Si fuese verdad que esto realmente sucede así supongo que solamente ocurriría entre dominante e inferiores si el dominante está absolutamente seguro de que todos tienen muy claro cual es su posición.
Ahora el perro domestico y su gesto heredado del lobo:
En un principio tumbarse boca arriba enseñando la barriguita es un gesto de sumisión, pero, solamente cuando muestra este comportamiento en un momento en que quiere mostrar sumisión.
Si en un momento así se lo acariciamos pensando "quiere que le acaricio su barriga" podría descubrir que le gusta y empezar a emplear este gesto en momentos en que no quiere mostrar su sumisión sino decirnos "ráscame la barriga".
Y si nosotros se lo hacemos en este momento el gesto original empieza a convertirse en una especie de orden: "¡Ráscame la barriga!".
En ese momento el gesto original empieza a verse desplazado por algo totalmente distinto.
Como para un perro el gesto original es un gesto muy importante empezamos a "confundirlo" por un lado, porque nosotros aparentemente no entendemos este gesto, y a la vez le proporcionamos de un instrumento para "mandar" a nosotros a hacerle algo que él quiere.
Sería entonces un detalle más en el conjunto de "errores de comunicación" que contribuyen a que nuestra relación con nuestro perro se vaya yendo por un camino erróneo...
Hay que tomar en cuenta que no todos los perros tienen el mismo carácter y que en un perro con un carácter muy sumiso no provoca lo mismo como en un perro con un carácter más "dominante".
Prefiero aconsejar a no acostumbrarse a rascarle la barriguita porque nos pide que le damos ese gustito simplemente porque no es "canino" hacérselo, pensando como superior <-> inferior.
En fin, un perro puede acabar como el lobo dominante, dejándose "lamer su panza" por sus inferiores (sus dueños).
#1 - Farfalla - 18-03-2010 - 13:59h.
Buenas tardes, leo con interés sus artículos y hay algo que me parece contradictorio aunque probablemente sea algo interpretable según el contexto:
"Tumbarse boca arriba enseñando la barriguita es gesto de sumisión", sin embargo acariciarsela es gesto de sumisión por nuestra parte, ¿no es asi?.
Como hacen los lobos en la manada, el dominante se deja lamer panza arriba, lo cual da a entender a nuestros ojos que es el dominado pero no es todo lo contrario.
Un saludo
Laura Treviño
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